miércoles

Luis Cernuda







Destacado poeta y crítico literario español, miembro de la llamada Generación del 27.


DESPEDIDA

La calle, sola a medianoche,
Doblada en eco vuestro paso.
Llegados a la esquina fue el momento;
Arma presta, el espacio.

Eras tú quien partía,
Fuiste primero tú el que rompiste,
Así el ánima rompe sola,
Con terror a ser libre.

Y entró la noche en ti, materia tuya
Su vastedad desierta,
Desnudo ya del cuerpo tan amigo
Que contigo uno era.


lunes

De amor y de guerra








...Así recordaba el momento sentada en la tranquilidad de su casa. Sucedió hacía años, pero podía sentir aún la caricia de sus manos y el calor de su aliento, mezcla de tabaco y menta, en su boca. Fue una sola noche, pero parecieron muchas noches. Él se llamaba Dittmar, fue lo único que supo de él; le había suplicado que repitiera su nombre mientras hacían el amor. Parecía desesperado. 

En realidad apenas pudieron hablar unas palabras, ella no hablaba alemán y él no entendía francés. Utilizaron el idioma del mundo: el del sexo, que todos entienden. Ahora, a pesar del tiempo transcurrido, había algo que no conseguía borrar de sus recuerdos y que aún le pesaba en su conciencia. Entonces le pareció necesario, ahora solo era peso para su corazón. Aquel amanecer, silenciosamente se puso las bragas, abrochó la camisa y ajustó los pantalones holgados a su cintura, tomó la mochila y el fusil y bajó saltando los escalones de dos en dos, pensando. Paró súbitamente y volvió atrás, cargó el fusil y le descerrajó un tiro. La sangre brotó al instante tintando su pecho de rojo. Y quedó muerto, sin enterarse siquiera de lo que había sucedido, sonriendo aún como en sueños. Luego, dando traspiés bajó corriendo a la calle y huyó en la oscuridad, no fuera que alguien hubiera oído el disparo y viniera a ver qué pasaba. 

Fue una locura, pero en aquel tiempo ella pertenecía a la Resistencia y él era un soldado alemán...






viernes

Bessa, besa..





Me han dicho que hoy es el día del beso. Hay un día para cada cosa y este del beso me fascina. Y por eso he aprovechado a besar a quien me ha informado, ya que yo lo tenía olvidado.

Por aquí y por allá la gente se envía besos de todas clases; con labios sensuales y prometedores, con morritos apretados, en la mejilla, en la frente. Pero creo que todos, todos hemos recibido y dado besos como estos del final de la película 'Cinema Paradiso' Puede que tengamos la suerte de seguir dándolos o nos los den aún, pero si no es así estoy segura de que todos, a veces, soñamos con que suceda.

Este final es encantador.






domingo

Amanecer primaveral

















Cuando me he despertado hoy, el reloj me decía una cosa y mi cuerpo otra distinta. Y había salido el sol, al parecer, porque entraba una hermosa claridad a través de las cortinas. Me he emocionado ¡Por fin ha llegado la primavera! me he dicho. Claro que todas estas sensaciones han calado en mí solo a través de las rendijas de mis ojos, que se negaban a abrirse del todo.
Luego he recordado que ayer y sin mi consentimiento me robaron una hora y que hoy las veinticuatro que me corresponden van a disminuir ya que me he levantado una hora más tarde, porque explícale a mi reloj biológico esto del adelanto y el atraso horario.
Me niego. Todo lo que me imponen por obligación suele gustarme poco. Bueno, no me importa que me prohíban matar gente o robar bancos, cosas así, pero todo lo demás que beneficia a alguien de manera injusta y a mí me fastidia más que otra cosa, me repatea. Y eso que aún prefiero esta vez, porque la tarde será noche más tarde y por la mañana se dormirá, como me ha pasado a mí hoy, antes de amanecer.
Y luego esto de la lluvia. Lo del sol ha sido una broma, no mía, no, sino del clima primaveral. Así que sigue lloviendo, hace frío y aire airado. Me he visto con el plumas grueso, los zapatos gruesos de agua, el paraguón y bien metida bajo los aleros de los tejados, luchando contra el viento. Y me he dicho: ¿a dónde vas, alma de cántaro, con lo bien que se está en casita al calor? Así que me voy a tomar una Coronitas y unas patatas fritas y voy a leer y escribir tonterías en FB hasta la hora de comer.
Feliz domingo. Porque no importa si llueve, sale el sol o está nublado, ni el frío ni el calor... la felicidad no anda por la calle en busca de humanos. Es tímida y se queda en casa.


Llueve









Late Rain - Waymouth Street


 






 Gabriel García Márquez
 “Canción”


Llueve en este poema
Eduardo Carranza.



Llueve. La tarde es una
hoja de niebla. Llueve.

La tarde está mojada 
de tu misma tristeza.
A veces viene el aire
con su canción. A veces…
Siento el alma apretada
contra tu voz ausente.

Llueve. Y estoy pensando
en ti. Y estoy soñando.
Nadie vendrá esta tarde
a mi dolor cerrado.
Nadie. Solo tu ausencia
que me duele en las horas.
Mañana tu presencia regresará en la rosa.

Yo pienso —cae la lluvia—
nunca como las frutas.
Niña como las frutas,
grata como una fiesta
hoy esta atardeciendo
tu nombre en mi poema.

A veces viene el agua
a mirar la ventana
Y tú no estás
A veces te presiento cercana.

Humildemente vuelve
tu despedida triste.
Humildemente y todo
humilde: los jazmines
los rosales del huerto

y mi llanto en declive.
Oh, corazón ausente:
qué grande es ser humilde!

31 de diciembre de 1944